Santiago de Chile.- Con la llegada de las bajas temperaturas, es común que la motivación
para hacer ejercicio disminuya. Los días más cortos, el frío al salir de casa o la
incomodidad de entrenar en espacios poco acondicionados pueden hacer que muchas
personas posterguen su rutina. Sin embargo, mantener la actividad física durante el
invierno es clave para cuidar la salud física y mental, mantenerse activo y conservar los
hábitos adquiridos durante el año.
“Desde mi experiencia como profesor, mantener la actividad física durante el invierno es
fundamental para cuidar nuestra salud física y mental. Nos ayuda a mantenernos activos,
fortalecer nuestro cuerpo y mejorar nuestro estado de ánimo, especialmente en una
época en que tendemos a movernos menos”, explica Cristian Droguett, gerente de sede
de Sportlife y profesor de Educación Física.
Pensando en ello, Sportlife ofrece una experiencia diseñada para que el invierno no sea
una barrera. Sus sedes, ubicadas a lo largo de Chile, cuentan con infraestructura y
servicios que permiten entrenar con comodidad, sin importar la estación del año.
Uno de los principales atributos es que las sedes se encuentran climatizadas, ofreciendo
un ambiente agradable para realizar ejercicio durante toda la temporada. A esto se suman
camerines completamente equipados con duchas de agua caliente, secadores de pelo y
planchas, permitiendo que los socios puedan ducharse y continuar con su jornada sin
preocuparse por el frío.
La comodidad comienza incluso antes del entrenamiento. Las sedes cuentan con
estacionamiento, conexión WiFi gratuita y lockers para guardar pertenencias de forma
segura, mientras que el ingreso mediante código QR desde la App Sportlife hace que el
acceso sea rápido y sin complicaciones, especialmente en los días de lluvia o bajas
temperaturas.
Para quienes entrenan en familia, Sportlife dispone en varias de sus sedes guarderías,
facilitando que madres, padres y cuidadores mantengan su rutina de ejercicio incluso
durante las vacaciones de invierno o cuando los niños permanecen más tiempo en casa.
Una vez dentro del gimnasio, los alumnos encuentran amplios espacios de entrenamiento,
equipamiento de musculación y cardio, una variada programación de clases grupales
durante todo el día y profesionales preparados para orientar cada entrenamiento.
“Es normal que el frío afecte nuestra motivación, pero muchas veces lo más difícil es dar el
primer paso. Una vez que llegamos al gimnasio y comenzamos a entrenar, la sensación cambia. Lo importante es mantener la constancia y no dejar que el invierno se convierta
en una pausa”, comenta Droguett.
Quienes buscan complementar su rutina con actividades acuáticas también encuentran
alternativas. Las sedes Sportlife Ñuñoa y Sportlife Pie Andino cuentan con piscinas
temperadas, mientras que la sede Ñuñoa dispone además de jacuzzi, espacios pensados
para disfrutar del ejercicio y el bienestar durante los meses más fríos.
Droguett destaca que durante el invierno los alumnos valoran especialmente contar con
espacios cómodos y preparados para continuar con sus rutinas. “Cuando las personas
encuentran un lugar cálido, cómodo y preparado para acompañarlas, es mucho más fácil
mantener la constancia y convertir el ejercicio en un hábito durante todo el año”, señala.
Aunque las temperaturas bajen, mantenerse activo sigue siendo una de las mejores
decisiones para la salud física y mental. En Sportlife, cada detalle está pensado para que el
invierno no sea una excusa, sino una oportunidad para seguir avanzando hacia tus
objetivos con la comodidad, el respaldo y la experiencia necesarios.


