Santiago de Chile – En un mercado fitness cada vez más competitivo, donde el principal desafío no es solo captar nuevos socios sino lograr adherencia al entrenamiento, Sportlife vuelve a apostar por una fórmula poco habitual en la industria: alinear el incentivo económico con la constancia deportiva.
Por segundo año consecutivo, la compañía relanza su campaña “Si entrenas, no pagas”, una iniciativa que busca romper con la lógica tradicional de las promociones del rubro. En lugar de ofrecer descuentos iniciales, la propuesta recompensa el comportamiento activo de los socios durante los primeros dos meses de su membresía.
El concepto se inspira en estudios del University College London, publicados en el European Journal of Social Psychology, que indican que el proceso de formación de hábitos puede tomar cerca de dos meses. Bajo esa premisa, los nuevos usuarios solo pagarán por los días que no entrenen durante ese período. Si mantienen una rutina constante, incluso podrían llegar a pagar cero por esos primeros meses, beneficio que se verá reflejado posteriormente en su plan.
Para Marcela Díaz, gerente general de Sportlife, la iniciativa busca ir más allá de una promoción comercial y apuntar al verdadero impacto del fitness en la vida de las personas.
“Si entrenas constantemente durante los dos primeros meses, no solo se crea el hábito, sino que empiezas a sentir las hormonas de la felicidad que el cuerpo genera. Si logramos que los socios paguen cero o lo menos posible, estaremos ayudando a transformar sus vidas”, señaló.
Con esta campaña, Sportlife busca posicionarse en una conversación cada vez más relevante para la industria: la sostenibilidad del hábito deportivo, un factor clave para la retención de alumnos y el éxito de largo plazo de los centros de entrenamiento


